Dra. MAR FERRÉ RODRÍGUEZ
Después de 35 años dedicados a desarrollar una concepción integral del proceso de maduración infantil y de trabajar doce años en equipo con mi hija Mar, desde Mayo de 2013 le he cedido el relevo de mis actividades profesionales.

Siempre hemos defendido la idea de que el ser humano es un proyecto a desarrollar que parte de unos planos genéticos, gracias a los cuales se construye el Sistema Nervioso, que es la estructura que nos permite comunicarnos con nuestro entorno, desarrollar la conciencia, el dominio de la palabra y el pensamiento.

Partimos de la base de que el niño es una unidad, aunque tenga una forma de expresión física, representada por el cuerpo, una forma de expresión emocional y otra mental. Las tres grandes vertientes de la identidad humana son tres expresiones de un mismo ser.

El pleno conocimiento de esta unidad implica desarrollar una concepción interdisciplinar, que es lo que hemos hecho durante estos años, estableciendo puentes de relación entre nuestra formación médica de base y las distintas disciplinas y profesionales que pueden integrarse en el estudio y la terapia del desarrollo infantil.

Estamos convencidos de que los problemas de desarrollo y aprendizaje de un niño, desde unas otitis repetitivas hasta un problema de dislexia, pasando por un cuadro de eneuresis que aparece a raíz de la separación de los padres, necesitan un abordaje completo que integre diversas vertientes del conocimiento.
La neurología funcional, la medicina biológica, la biomecánica y la ergonomía, la osteopatía, la psicología, la pedagogía, la oftalmología, la optometría, la otorrinolaringología, las técnicas de terapia audio-psico-fonológica, la logopedia, la medicina energética, la neuroquímica y la neuro-psico-inmunología, por mencionar las especialidades que están más vinculadas, pueden ayudar a elaborar un programa de tratamiento más completo y eficaz.
Consideramos que cualquier proceso normal o patológico puede y debe estudiarse teniendo en cuenta todas estas vertientes, nosotros lo hacemos desde el ángulo de la medicina del desarrollo.
La experiencia de estos años y la que he compartido con mi hija en los últimos diez es la que da soporte a la actividad clínica que hemos realizado cada día y que ella seguirá ejerciendo con el fin de diagnosticar y elaborar programas de tratamiento para:

Control preventivo del desarrollo neurosensopsicomotriz durante los primeros tres años de vida.
Síndromes de desorganización o inmadurez neuro-senso-psicomotriz.
Trastornos de la lateralidad.
Trastornos del aprendizaje de causa neurofuncional.
Disfunciones sensoriales.
Trastornos de la atención.
Cuadros de hiperactividad.
Estrés infantil.
Trastornos del lenguaje de causa neurofuncional.
Alteraciones del ritmo y la capacidad de control.
Medicina biológica y homeopatía.
Cada proceso patológico y todos los trastornos que afectan el desarrollo y al aprendizaje tienen una causa y debemos intentar buscar las causas para tratarlas e ir más allá de un tratamiento meramente sintomático.